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CONJUNTIVITIS

CONJUNTIVITIS
02/05/2017
La conjuntiva es la membrana mucosa y trasparente más externa del ojo que lo recubre en la porción anterior del globo ocular y que tapiza el interior de los  párpados.

La conjuntivitis es una inflamación de dicha membrana.
Es la patología ocular más frecuente en niños y adultos.

Se trata de una infección habitualmente bilateral, por tanto, afectando a ambos ojos, si bien, siempre a uno de ellos con más intensidad.

Es una patología que generalmente tiene una evolución benigna si bien, la presencia de complicaciones ante un tratamiento incorrecto es posible, y por ello la posibilidad de secuelas visuales es factible.

Existen numerosas causas para la conjuntivitis, y el tratamiento depende fundamentalmente de la causa.

Hay tantos tipos de conjuntivitis como factores que la causan:

  •  La conjuntivitis infecciosa representa, aproximadamente, un tercio de todas las conjuntivitis y puede ser debida a bacterias o virus. En los últimos meses del año se registran los mayores índices de lo que se conoce como conjuntivitis vírica.
  • La conjuntivitis alérgica se produce cuando los ojos están expuestos a una sustancia a la que la persona es alérgica (alérgeno) como más comunes son los ácaros del polvo, el polen y hongos y epitelios de animales.
  • La conjuntivitis irritativa se produce por una inflamación del borde palpebral (blefaritis) causada habitualmente por el uso de cosméticos o por el contacto con sustancias irritantes presentes en el ambiente (disolventes, pinturas, cloro de la piscina, etc.). Otras causas pueden ser el clima seco, exposición a corrientes de aire laminadas, tipo aire acondicionado o la utilización de lentes de contacto blandas, fundamentalmente asociadas a exposición a pantallas de ordenador.

Los síntomas generales de una conjuntivitis de cualquier causa son:

  • Hiperemia o enrojecimiento ocular: se trata de una dilatación de los vasos sanguíneos oculares.

  • Edema: engrosamiento de la conjuntiva. También puede existir edema palpebral (párpado hinchado) o edema conjuntival (quemosis conjuntival) característica de la conjuntivitis alérgica.

  • Secreción:

                - Acuosa: lagrimeo, secreción blanquecina.

                - Mucosa: hilos blanquecinos.

                - Purulenta: secreción amarillo-verdosa y abundante.

                - Mucopurulenta: secreción amarillenta, ojos pegajosos.


  • Membranas y pseudomembranas formadas por la fibrina en las secreciones. LLegan a recubrir por completo a la conjuntiva, estando firmemente adherida a ella y a su extracción requiere la intervención del médico oftalmólogo. Dificulta la acción de los medicamentos instilados por lo que tienden a prolongar la evolución del cuadro.

 







  • Hemorragias subconjuntivas:  son pequeñas hemorragias que se forman bajo el epitelio subconjuntival. Son propias de las conjuntivitis víricas.

  • Picor y sensación de cuerpo extraño ocular.
  • Fotofobia.
  • No existe dolor importante, y la visión se conserva cuando se eliminan las secreciones. Si existiera realmente dolor no disminución de la visión, hay que sospechar que hay una complicación u otro diagnóstico distinto.

CONJUNTIVITIS BACTERIANAS

Los síntomas más característicos de las conjuntivitis bacterianas son una secreción purulenta o mucopurulenta, sensación de ojos pegajosos, principalmente por las mañanas, con ojo rojo.

La conjuntivitis bacteriana es una infección causada por bacterias (estafilococos, estreptococos y haemofilus). Estos microorganismos pueden venir de la propia piel del enfermo, de sus vías aéreas superiores, o bien ser transmitidos por otra persona que tenga conjuntivitis. Algunos gérmenes, raros, pueden ser muy graves, como la pseudomona aeruginosa en los portadores de lentillas, o el bacilo diftérico en niños de 1 a 4 años, en un contexto de alteración del estado general.

Dentro de las conjuntivitis bacterianas podemos encontrar diferentes tipos de evolución:

  • Conjuntivitis bacterianas hiperagudas: aparecen de manera brusca, empiezan en un ojo y pasan enseguida al otro, con secreción amarillenta o inflamación conjuntival.
  • Conjuntivitis bacterianas agudas o mucopurulentas: generalmente son bilaterales y epidémicas, y no suelen superar los doce o quince días de duración, presentando una gran mejora en cuanto comienza un tratamiento antibiótico.
  • Conjuntivitis bacterianas crónicas: son aquellas conjuntivitis bacterianas con más de cuatro semanas de evolución, con síntomas molestos y pocos signos, siendo más intensa por la mañana. Suele estar asociada a ojo seco, blefaritis, dacriocistitis (infección del conducto lagrimal) por la obstrucción de la via lagrimal, malposiciones palpebrales o al abuso de tratamientos tópicos y de lentes de contacto.

CONJUNTIVITIS VÍRICAS

La conjuntivitis viral se asocia a menudo a los catarros, y la causa más frecuente es un virus llamado adenovirus. Muy contagiosa, por contagio entre personas o por el aire, este tipo de conjuntivitis puede extenderse rápidamente de una persona a otra, e incluso ser responsable de verdaderas epidemias de conjuntivitis. Existen otros virus que también pueden causar conjuntivitis, el más grave de los cuales es el virus varicela-zóster, que causa el llamado herpes oftálmico.

Los síntomas más característicos son el lagrimeo intenso mucoso, ojo rojo, fotofobia, sensación de arenas. Su duración es de aproximadamente tres o cuatro semanas. Su secreción es mucosa y puede ir acompañada de otros síntomas como fiebre. A su vez puede ser:
  • Conjuntivitis adenovírica: muy contagiosa las dos primeras semanas y epidémica. Puede evolucionar como una conjuntivitis con poca sintomatologia a cuadros que son fiebre faringoconjuntival y queratoconjuntivitis epidémica.
  • Quertoconjuntivitis epidémica: presenta una incubación de unos 4 a 10 días. Suele empezar unilateralmente y 2 o 5 días más tarde afecta al otro ojo. Los síntomas son una conjuntivitis serosa, lagrimeo, edema en los párpados e inflamación conjuntival. Pueden existir afectación corneal, que aparecen hacia el día 15 y pueden durar meses.  El 90% de los casos presenta adenoplastia preauricular algo dolorosa a la palpación y en algún caso pueden producirse pseudomembranas. Pueden producir fiebre faringoconjuntival. La posibilidad de afectación corneal empeora el pronóstico evolutivo, pues pueden quedar leucomas corneales residuales que produzcan disminución de la agudeza visual de forma irreversible.
  • Queratoconjuntivitis epidémica: afecta a personas más jóvenes, y aparece junto con fiebre y faringitis, aunque la afectación corneal es menos frecuente y no aparecen pseudomembranas.

CONJUNTIVITIS POR CLAMIDIAS:

Estas conjuntivitis son debidas a un organismo llamado Chlamydia trachomatis. Es un organismo que puede causar distintas enfermedades del ojo: el tracoma, las conjuntivitis de inclusión del recién nacido, las conjuntivitis de piscina de niños y adultos jóvenes, y las conjuntivitis asociadas a una enfermedad de trasmisión sexual, llamada clamidiasis.

CONJUNTIVITIS ALÉRGICAS:

Los signos y síntomas más característicos de las conjuntivitis alérgicas son el picor leve o moderado ocular y periocular, lagrimeo, secreción acuosa, hiperemia (aspecto rosado de las conjuntivas), inflamación de los párpados y, a nivel general, estornudos y secreción nasal.

La evolución de los síntomas persiste mientras dure la estación de la alergia, unas veces con exacerbaciones o remisiones, variando según el clima y las actividades de los pacientes y empeorando con la exposición al polen o polvo específico.

TRATAMIENTO DE CONJUNTIVITIS

Prevención

  • Puesto que la conjuntivitis infecciosa es muy contagiosa, es necesario lavarse bien las manos con agua y jabón con frecuencia, después de entrar en contacto con amigos, familiares o compañeros de trabajo que tengan conjuntivitis. No compartir artículos que podrían estar infectados, como manoplas, toallas, sábanas, gasas.

Es importante la higiene de manos a menudo para evitar que la infección pase fácilmente de un ojo a otro a través de las manos o de pañuelos contaminados.

También es recomendable no compartir productos cosméticos, sobre todo los lápices y sombras de ojos. Las bacterias que provocan la conjuntivitis pueden adherirse a los cosméticos y productos de belleza, por lo que ante una conjuntivitis infecciosa se deben desechar los artículos de cosmética oculares utilizados durante la incubación del cuadro.

Si usas lentillas, es recomendable desechar las lentillas utilizadas en fase de incubación y no reintroducir su uso, por unas nuevas, hasta la resolución completa del proceso.

TRATAMIENTO CONJUNTIVITIS VÍRICA

  • La conjuntivitis vírica no suele ser agresiva. De hecho, en la mayoria de los casos sus síntomas desaparecen por sí solos,
  • Suelen utilizarse pomadas lubrificantes para aliviar las molestias, y pueden emplearse antibióticos de amplio espectro en colirio o pomada oftálmica, para prevenir una sobreinfección bacteriana secundaria y evitar las complicaciones posibles en la evolución.
  • En determinados casos especialmente agresivos puede ser necesario utilizar medicación antivírica.
  • Ahora bien, si se trata de una conjuntivitis vírica causada por herpes, cualquier diagnóstico debe ser realizado por el especialista. Esta es la más grave de todas las conjuntivitis víricas.

TRATAMIENTO CONJUNTIVITIS BACTERIANA

  • Se trata habitualmente con antisépticos, o antibióticos de amplio espectro en colirio o en pomada oftálmica.
  • Además, deben eliminarse las costras y secreciones mediante el lavado ocular con algodón empapado en agua hervida (fría) o en soluciones de lavado ocular.
  • Las investigaciones indican que el 64% de las conjuntivitis bacterianas se resuelven espontáneamente, sin tratamiento, en 5 días; pero el tratamiento antibiótico aumenta el porcentaje de curaciones y acorta la duración del proceso.
  • Es importante completar el tratamiento siguiendo las indicaciones del médico. En caso contrario, es probable que se reactive la infección.

Conjuntivitis por clamidias

  • El tratamiento consiste en tetraciclinas en pomada y en comprimidos, para evitar que la infección se propague.
  • En los niños no se pueden usar tetraciclinas, por lo que se usa habitualmente eritromicina.

TRATAMIENTO CONJUNTIVITIS ALÉRGICA

La mejor medida es evitar la exposición al agente alérgeno. Cuando no es posible, o no se han tomado las medidas oportunas y aparece alguno de los síntomas descritos, es aconsejable consultar al oftalmólogo.

Medidas de protección contra los pólenes:

- Evitar exposiciones.

- Mantener las ventanas cerradas por la noche.

- Disminuir las actividades al aire libre durante las 5 a 10 de  la mañana (emisión de pólenes) y de 7 a 10 de la tarde (descenso del polen de lo alto de la atmósfera al enfriarse el aire).

- Permanecer el mayor tiempo posible dentro de casa durante los días de mayores concentraciones de polen.

- Evitar cortar es césped o tumbarse en él.

- Mantener las ventanillas del coche cerradas cuando viaje.

- Compresas frías.

- Antihistamínicos sistémicos.

- Antihistamínicos tópicos.

- Antiinflamatorios dependiendo de los casos.

- El tratamiento lo valorará el oftalmólogo dependiendo de cada caso.










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